Cómo comparar sin sesgos ni inventos: criterios, trade-offs y límites
CAPÍTULO 5 · LECCIÓN
Comparar “bien” (sin humo) y justificar la decisión
Comparar herramientas o proveedores parece fácil… hasta que tienes que justificar la decisión. Aquí vas a aprender a comparar con criterio, con una lógica que puedas defender ante dirección.
🎯 Criterios claros
⚖️ Trade-offs
🧾 Defendible
Qué significa “comparar bien” en empresa
lo esencial
- No es listar pros y contras infinitos.
- Es definir criterios claros, priorizarlos y entender los trade-offs.
- Es separar lo que sabemos de lo que no sabemos (y pedir lo mínimo para completar).
Tres errores típicos al comparar
y por qué te explotan en la cara
1
Comparar por “sensación”
“Este me gusta más” no es un criterio. Puede ser una preferencia, pero no una decisión.
2
Comparar sin contexto
Una herramienta puede ser excelente… para un caso de uso que no es el tuyo.
3
Comparar inventando información
Si falta un dato (precio, integración, limitación), marca “No definido” o pide aclaración.
Regla práctica
cómo debe terminar una comparativa
Una buena comparativa termina con una recomendación clara y defendible:
“Para nuestro caso, la opción [A] encaja mejor por [X],
con riesgos [Y] y plan de mitigación [Z].”
Si algo está incompleto, dilo: “No definido” + pregunta mínima. Eso suma credibilidad, no resta.
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